Hoy tuve la sensación de un desprendimiento de higado, de huesos, de piel. Fue un día raro, en la mañana recorde la noche anterior, me regalaste unas horas que guardare en mi memoria, tus dedos en mi espalda marcaban el timing, los latido de tu corazon los escuchaba e era feliz sintiendo como el tiempo pasaba, el tiempo se derretía allí mientras nos cobijábamos del frío de la madrugada. . Ojala fueras el que tengo en mi cabeza, pero no, no quieres ser, me lo dijiste una noche.
Un dia normal, la imagen de tu rostro y tu brazo rodeando mi cuello me acompañaron todo el día. Esperar, "el tiempo lo dirá", como dijiste un día. Esperar, esperar...mientras tanto los días pasan, el viento gran escultor, la brisa de las noches, el calor del verano y el silencio indiferente de quien vive al otro lado de la frontera, Atravesando, caminando, cruzando estancias con el musculo de mi corazon latiendo entre mis dedos. Dejo ser, dejo hacer.